Hay semanas en que el sector habla de sí mismo y semanas en que se le ven las cuentas. Esta fue de las segundas. Deloitte publicó su ejercicio completo y, junto a un récord de facturación, dejó por escrito que la división que vende transformación tecnológica e inteligencia artificial es la que crece más despacio de las cuatro que tiene. El contraste con la previsión que IDC publicó dos días antes —el gasto europeo en IA multiplicándose por cuatro hasta 2030— es el hueco donde vive el problema del sector: el mercado promete un volumen enorme y la factura de quien lo tiene que entregar crece al 2,5%. Mientras eso pasaba, el dinero que de verdad se movió esta semana tenía otra etiqueta: defensa, soberanía y redes críticas, de una adjudicación de 258 millones en España a la integración de la red de emergencias sueca. Y en Washington el tornillo del visado dio otra vuelta, esta vez atándolo a los expedientes de despido.
💰 Resultados financieros: 74.500 millones y un brazo tecnológico al 2,5%
El 24 de septiembre Deloitte anunció los resultados agregados de su ejercicio cerrado el 31 de mayo: 74.500 millones de dólares de ingresos globales, un 3,8% más en moneda local y un 5,7% más en dólares, con una plantilla que roza los 500.000 profesionales. Por regiones, Asia-Pacífico lidera con un 7,5% en moneda local, seguida de EMEA con un 3,5% y América con un 3,2%. La firma anunció además una inversión de 3.000 millones de dólares hasta 2030 para modernizar su entrega y operaciones, y cerca de 700 millones en formación durante el ejercicio.
El desglose por divisiones es lo que conviene leer dos veces. Tax & Legal creció un 5,8%, Audit & Assurance un 5%, Strategy, Risk & Transactions un 4,4% y Technology & Transformation un 2,5%. La división que encarna todo el discurso de la industria —la que vende migración a la nube, datos e inteligencia artificial— crece a menos de la mitad del ritmo de la que revisa impuestos. No es una anomalía contable: es el mismo patrón que llevan mostrando los resultados del sector desde principios de año, ahora en la firma más grande y con el desglose publicado. Cuando la partida de mayor expectativa comercial es la de menor crecimiento real, la conversación deja de ser sobre demanda de IA y pasa a ser sobre quién captura el valor de esa demanda.
📊 Análisis de mercado: 470.000 millones de promesa contra una factura que no acompaña
El 22 de septiembre IDC publicó su previsión de gasto europeo en inteligencia artificial: se multiplicará por más de cuatro entre 2025 y 2030, con un crecimiento anual compuesto del 35%, hasta acercarse a los 470.000 millones de dólares. El software representará el 54,9% del gasto en 2026 creciendo un 43,9% anual, la banca será el mayor sector comprador con el 12,6% del mercado el año que viene, y la IA generativa pesará el 55,4% del total en 2030. Puesta al lado del 2,5% de crecimiento de la división tecnológica de la mayor firma del sector, la previsión describe un mercado donde el gasto se va sobre todo al software y no al servicio que lo implanta.
El mercado de acciones, mientras tanto, se recolocó antes del primer gran examen del trimestre. Entre el 22 y el 25 de septiembre, tres bancos elevaron su precio objetivo sobre Accenture: Jefferies de 130 a 190 dólares el 22, BMO Capital Markets de 150 a 200 el 23 y JPMorgan de 179 a 200 el 25. El detalle relevante es que los tres mantuvieron calificaciones cautelosas —Hold, Market Perform y Overweight respectivamente— mientras subían el objetivo entre un 33% y un 46%. Es una revisión de valoración, no de convicción: los analistas están subiendo lo que creen que vale la acción sin cambiar lo que creen sobre la recuperación de la demanda, y lo hacen a días de que la compañía publique su cuarto trimestre y el ejercicio completo.
🤝 Fusiones y alianzas: la opa de Nagarro llega a puerto y la defensa se lleva las compras
El 22 de septiembre Persistent Systems confirmó que su oferta sobre Nagarro había asegurado el 83,25% del capital y de los derechos de voto: un 61,15% tendido durante el periodo inicial de aceptación, que expiró la medianoche del 17, más el 22,10% ya pactado con Lantano Beteiligungen. Se abrió un periodo adicional de aceptación del 23 de septiembre al 6 de octubre a 81 euros por acción, con el objetivo declarado de excluir a Nagarro de la bolsa de Fráncfort y cierre previsto para el primer trimestre de 2027. Cierra así uno de los pocos procesos de consolidación transfronteriza del sector que ha llegado a término este año, y lo hace por encima del umbral que hace viable la exclusión.
Las otras dos operaciones de la semana comparten sector de destino. Capgemini compró Collinear Group, consultora de Renton (estado de Washington) especializada en ingeniería, certificación y transformación digital para aeroespacial y defensa, sin divulgar importe. E IBM adquirió Logiq Consulting, firma británica de ciberseguridad, ingeniería de sistemas seguros y transformación digital para defensa, gobierno e infraestructuras críticas del Reino Unido, también sin cifra pública. Dos compras en la misma semana, ambas pequeñas, ambas de capacidades de defensa y seguridad, ambas sin precio: es el perfil típico de la adquisición que se hace para entrar en un pliego, no para ganar cuota.
📋 Contratos y adjudicaciones: 258 millones con etiqueta de defensa
El mayor movimiento de la semana en el mercado español fue la adjudicación por parte del Ministerio de Defensa de la Infraestructura Integral de Información para la Defensa: 258,44 millones de euros con IVA —168,55 millones sin él— repartidos en ocho lotes. Telefónica, en solitario y en unión con Sphera, se lleva 85,6 millones en datos, telefonía e Internet y otros 23,4 millones junto a Hisdesat en comunicaciones por satélite; Vodafone 28,9 millones en telefonía móvil; Zelenza 8,7 millones en soporte a usuarios; y TRC 12,4 millones en videoconferencia segura. Es el tipo de contrato que redefine el mapa de proveedores de un ministerio durante años, y llega en el mismo trimestre en que la defensa se consolida como la partida que más crece del gasto público tecnológico europeo.
Fuera de España, Capgemini fue designada el 23 de septiembre integradora de sistemas de SWEN, la red de comunicaciones críticas basada en 5G que sustituirá a la red TETRA sueca antes de 2030: coordinará la integración técnica, el aseguramiento de calidad y la gestión de proveedores, con Ericsson en el núcleo de red, Telia en la red de acceso inicial y Airbus en la migración. El contrato de la red de acceso de misión crítica y de la plataforma de comunicaciones sigue sin adjudicar, previsto para alrededor de 2027. Y HCLTech fue elegida por un grupo británico de infraestructuras esenciales de agua, energía, transporte y defensa para transformar sus operaciones de TI en más de 200 ubicaciones con su plataforma de servicios gestionados con IA, sin divulgar valor ni duración.
En la contratación pública española, la semana dejó cuatro formalizaciones en el Boletín Oficial del Estado con adjudicatario e importe. La Agencia Espacial Española formalizó con Indra la mejora del radar de vigilancia y seguimiento espacial S3TSR por 7.024.350 euros. Red.es adjudicó su Servicio de Atención y Soporte a Usuarios a la unión temporal de NTT Data Spain y NTT Data Spain BPO por 8.918.383 euros. La Dirección General de Tráfico formalizó con Inetum España el lote de gestión de la información corporativa de su Oficina del Dato por 1.499.832 euros, con los otros dos lotes todavía sin constar adjudicados. Y el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 cerró con Global Rosetta la administración y operación de sistemas y atención a usuarios por 1.197.665 euros.
🤖 IA y automatización en consultoría: el 37% que sí se puede contar
Frente a la abundancia de anuncios de plataforma sin cliente, la semana dejó un caso con cifra y nombre. El 23 de septiembre Cognizant publicó que un equipo de siete personas migró los formularios heredados en Access y VBA de Odyssey Logistics —red de carga multimodal de más de 3.000 millones de dólares— a aplicaciones nativas en la nube usando el agente de ingeniería de Cognition, con un ahorro neto del 37% frente al enfoque convencional, un tercio más de rendimiento de entrega y un piloto completado en 21 días. Importa menos el porcentaje que la forma: cliente identificado, alcance delimitado, comparación contra una línea base y una cifra que el cliente podría discutir. Es lo que falta en la mayoría de los anuncios de IA agéntica que este mismo sector publicó la misma semana, varios de ellos sin un solo cliente citado.
El coste organizativo de esa productividad empieza a medirse. Un estudio publicado el 21 de septiembre sobre 1.500 directores de recursos humanos y 8.800 empleados en 21 países encontró que el 71% de los responsables de personas ya considera esencial la habilidad de supervisar y validar la salida de un sistema de IA, que el 60% de los empleados percibe erosión de sus competencias críticas, y que el 46% de las organizaciones no involucra a su responsable de recursos humanos en la estrategia de IA. Ese último dato explica bastante de por qué los despliegues se atascan: casi la mitad de las empresas está decidiendo cómo automatizar el trabajo sin la persona que responde por quién lo hace.
💼 Empleo y talento TI: el visado, el relevo y las ofertas
La orden ejecutiva firmada el 18 de septiembre en Estados Unidos tuvo esta semana su lectura legal, y es más amplia de lo que parecía. Según el análisis publicado el 20 y confirmado en un segundo informe el 24, el escrutinio por despidos previos de trabajadores estadounidenses se extiende a todos los patrocinadores de H-1B, no solo a los clasificados como «H-1B dependent», que era el perímetro habitual de este tipo de medidas. La División de Wage and Hour del Departamento de Trabajo queda obligada a revisar en treinta días las solicitudes de condición laboral ya presentadas para decidir si procede acción sancionadora, un plazo que vence a mediados de octubre. Se mantienen en paralelo la extensión de la restricción de entrada y la tasa de 100.000 dólares por petición, esta última bloqueada por un tribunal de apelaciones en espera de resolución. El efecto práctico es que el filtro deja de aplicarse a un subconjunto de empresas y pasa a aplicarse a cualquiera que patrocine un visado, lo que incluye a compañías que hasta ahora no se consideraban afectadas.
En el capítulo de relevos, Infosys elevó el 21 de septiembre a Mitrankur Majumdar al frente de su unidad de servicios, utilities, recursos y energía, que factura alrededor de 2.700 millones de dólares al año. Es uno de los primeros movimientos de primer nivel tras el nombramiento del consejero delegado designado hace menos de dos meses, a quien Majumdar sucede en ese puesto. En el mercado laboral español, el panel de empleo informático más consultado del sector marcaba el 21 de septiembre 2.953 ofertas activas y 768.866 profesionales registrados, con Java (1.336 ofertas) y Python (1.131) como tecnologías más demandadas, un 96% de contratos indefinidos y bandas salariales de 45.400 a 55.000 euros anuales para perfiles de arquitecto. Conviene tomar esas cifras como una fotografía del día: la página se actualiza sobre la misma dirección y los valores cambian.
🇪🇸 España: la cúpula de Indra, la ambición de Telefónica y quién convence al cliente
Indra entró en la semana previa a su consejo recomponiendo la dirección. Según la información publicada el 23 de septiembre, el presidente prepara la salida del director de Estrategia y M&A y del director de Tecnología, ambos de la etapa anterior, mientras el responsable de la Oficina de Presidencia gana peso; la ratificación estaba prevista en el consejo del 29 de septiembre, de cara al plan estratégico que la compañía presenta el 25 de noviembre. Reordenar estrategia, M&A y tecnología ocho semanas antes de presentar un plan a 2030 dice bastante sobre cuánto va a cambiar ese plan respecto al anterior.
Telefónica movió ficha en otra dirección. El 22 de septiembre su presidente trasladó al ministro de Economía el interés del grupo en liderar el despliegue de la inteligencia artificial en España, alineando las capacidades de la compañía con las prioridades públicas y poniendo como ejemplo un sistema de diagnóstico por imagen capaz de detectar más de un centenar de hallazgos clínicos en radiografías; en paralelo avanza la integración operativa de su filial tecnológica bajo la unidad española. Es la misma compañía que figura en el consorcio de la candidatura española a gigafactoría de IA y en el mayor contrato de Defensa de la semana: tres frentes, una sola estrategia de posicionamiento ante el comprador público.
Del resto del mercado español, tres hechos con sustancia. Aena abrió el plazo de consultas entre las dos únicas candidaturas finalistas —de cinco iniciales— para la asistencia técnica de la ampliación del aeropuerto de Alicante-Elche, valorada en 46 millones de euros: Prointec y una unión temporal liderada por Ayesa con Viarium Ingeniería y Gesnaer Consulting; el proyecto de redacción ya se adjudicó en agosto por 15,6 millones y la ampliación completa asciende a 1.154 millones hasta 2036. Izertis cerró el 21 de septiembre un acuerdo con Bit2Me para integrar capacidades de criptoactivos —transferencias permanentes, pagos con conversión a euros, gestión de liquidez con stablecoins y custodia— bajo el paraguas de un proveedor autorizado por la normativa europea, sin cifras asociadas.
Y el estudio anual de satisfacción de clientes de servicios TI en España, publicado esta semana, repartió los dos primeros puestos de forma reveladora. Atos quedó como proveedor excepcional con un 84% de satisfacción general, cinco puntos más que el año anterior, liderando servicios de puesto de trabajo digital con un 86% y entrando en el podio de nube e infraestructura con un 85%; el 73% de las organizaciones españolas encuestadas dice exigir capacidades de IA a sus proveedores para 2026. Hiberus, por su parte, se llevó el primer puesto en relación calidad-precio con un 86%, diez puntos sobre la media, y el segundo en aplicación efectiva de inteligencia artificial, en un estudio sobre más de 330 empresas y un millar de relaciones de externalización. Que un proveedor nacional de tamaño medio gane el capítulo de precio y quede segundo en IA, por delante de casi todas las grandes internacionales, dice más sobre el estado real del mercado que cualquier previsión de gasto: el cliente español está comprando ejecución a precio razonable, no discurso de transformación.
🔮 Lo que viene
El 1 de octubre Accenture publica su cuarto trimestre y el ejercicio completo, los primeros tras cerrarlo el 31 de agosto, y llega con tres precios objetivo recién subidos y las calificaciones sin mover: es el termómetro del gasto en consultoría que dirá si la revisión de valoración tenía fundamento. El periodo adicional de aceptación de la oferta de Persistent sobre Nagarro cierra el 6 de octubre, y con él debería conocerse el porcentaje final camino de la exclusión de Fráncfort. La División de Wage and Hour del Departamento de Trabajo estadounidense tiene hasta mediados de octubre para decidir si las solicitudes de visado ya presentadas merecen acción sancionadora: ese es el plazo que dirá si el nuevo criterio es un trámite o un freno real al modelo deslocalizado.
En España, el consejo de Indra del 29 de septiembre debía ratificar los cambios de cúpula, antesala del plan estratégico del 25 de noviembre. Aena tiene que resolver entre las dos candidaturas finalistas del aeropuerto de Alicante-Elche. Y en Suecia queda pendiente de adjudicar el contrato de la red de acceso de misión crítica y la plataforma de comunicaciones de SWEN, previsto para alrededor de 2027, que es donde está el volumen real de ese programa. Conviene vigilar también si el desglose por divisiones que publicó Deloitte se repite en las otras tres grandes cuando cierren su ejercicio: si el patrón se confirma, la conversación del sector sobre la inteligencia artificial tendrá que empezar a explicar por qué la división que la vende crece menos que la que audita.