La semana dejó al sector de servicios tecnológicos apretado por sus dos extremos. Por arriba, Washington encareció de golpe el modelo offshore: congeló el canal de green cards de una de las grandes consultoras y activó unas tasas de prórroga de visados que convierten un gasto puntual en una factura anual, con el índice tecnológico indio cayendo un 3% en una sola sesión. Por abajo, McKinsey puso cifra a lo que los compradores están aprendiendo a hacer solos: casi un tercio de las grandes empresas ya construye su software con IA en lugar de comprarlo. Entre una cosa y otra, la caja de la semana la firmó el sector público —el NHS británico, ADIF, la Comunidad de Madrid y Red.es—, e Indra vivió sus dos caras el mismo día: gana contratos de defensa mientras un socio industrial histórico rompe con ella.

🛂 Washington reprecia el offshore, y el mercado lo cobra en un día

El inspector general del Departamento de Trabajo anunció el 8 de septiembre la suspensión de las solicitudes PERM —la vía de la residencia permanente por empleo— de Cognizant y de Cloudera, mientras investiga presunto fraude en los programas PERM y H-1B. Cognizant acumulaba 3.510 peticiones H-1B aprobadas hasta el 30 de junio del ejercicio fiscal. No hay cargos penales y las aprobaciones ya concedidas siguen en pie, pero es la primera vez que una gran consultora tecnológica queda cortada del canal de residencia para su plantilla en Estados Unidos.

El detalle que convierte el episodio en manual de sector es el calendario. Veinticuatro horas antes, Cognizant había anunciado la contratación de 1.500 recién licenciados estadounidenses en 2026, una plantilla de 15.000 ingenieros certificados y la ampliación de su programa de formación de un millón a 2 millones de personas para 2030. Sustituir dependencia de visados por contratación y formación local es exactamente la defensa que el sector lleva un año ensayando; esta semana se vio que llega tarde para el expediente ya abierto.

Y el coste se hizo precio el mismo día. El 9 de septiembre el Nifty IT perdió 1.104 puntos —un 3%— con Infosys cayendo un 4,30%, TCS y HCLTech un 4% y Coforge un 7%, entre otros motivos por la congelación de Cognizant y por la entrada en vigor ese mismo día de las tasas de prórroga de visados: 4.000 dólares por petición H-1B y 4.500 por L-1. La diferencia con las tasas de entrada anteriores es estructural: una prórroga se repite cada tres años, así que lo que antes era un coste de admisión se ha convertido en una cuota recurrente para quien mantiene miles de ingenieros desplazados.

📊 Análisis de mercado: ninguna de las cinco grandes es compra

El veredicto de los analistas fue más severo que la sesión. Choice Institutional Equities recomienda comprar solo Coforge y Persistent, y reducir o vender TCS, Infosys, Wipro, HCLTech, Mphasis y LTIMindtree: ninguna de las cinco grandes indias recibe recomendación de compra. En el mismo informe aparece el único motor de demanda que sigue vivo: los presupuestos tecnológicos de la banca crecieron un 7,8% interanual en junio y un 16% desde mediados de 2024. El dinero se está desplazando de las grandes a las medianas, y la tesis que lo sostiene es que las primeras tienen más que perder con la automatización de su propio trabajo.

Una de las señaladas respondió esta misma semana, y no con cifras de bolsa. La CTO de Wipro, Sandhya Arun, declaró a Reuters que la IA liberó capacidad de trabajo equivalente a 20.000 empleados sobre una plantilla de 243.000, con más de 100.000 personas formadas en IA avanzada, y lo enmarcó explícitamente como redistribución interna, no como despidos. Es la misma tesis que ensayó Cognizant unos días antes: cuenta la reasignación, no el recorte, mientras el mercado bursátil sigue castigando al sector en bloque.

Dos movimientos de la semana encajan en esa lectura. HCLTech destinó 185 crore de rupias —unos 19 millones de dólares— a un laboratorio de semiconductores de 40.000 pies cuadrados en Bengaluru, con salas limpias e instrumentación de Teradyne, Advantest y Keysight para ingeniería post-silicio y análisis de fallos: una consultora de servicios poniendo capex propio en capacidad física, es decir, comprando margen donde la tarifa-hora ya no lo da. Y en la otra dirección, TCS renovó por unos seis años la plataforma de gobernanza digital del Gobierno de Odisha por 122,6 crore —más de 4.600 oficinas públicas y cerca de 50.000 usuarios— con una reacción bursátil de +0,09%. El mercado ya no paga por adjudicaciones domésticas de ese tamaño.

🤖 IA y automatización en consultoría: el cliente aprende a construir solo

El dato más incómodo para el sector llegó de una de sus propias firmas. La encuesta de McKinsey a 1.719 participantes sitúa el uso habitual de IA en el 89% de las empresas y la escalada a toda la organización en el 44%, pero solo el 37% ve mejora en la cuenta de resultados y apenas un 6% alcanza la categoría de alto rendimiento. Y hay dos cifras que apuntan directamente al modelo de negocio de la consultoría: el 31% de las grandes empresas ya escala agentes de codificación y casi un tercio construye su software en casa en lugar de comprarlo.

Las dos mitades del dato tiran en sentidos opuestos y conviene no quedarse con una sola. El 63% que no ve mejora en resultados es el argumento que el comprador llevará a la próxima negociación de tarifas. Pero el mismo 63% es también la razón por la que seguirá contratando ayuda: la brecha entre usar IA y ganar dinero con ella es precisamente lo que una consultora vende. El riesgo no está en el gasto, está en quién se queda el trabajo de desarrollo cuando el cliente descubre que puede hacerlo con un agente.

🤝 Alianzas y movimientos: la consultora como brazo del hiperescalador

Accenture y Google Cloud formalizaron una unidad conjunta, el Gemini Enterprise Business Group, con una plantilla dedicada de 1.000 ingenieros desplegados en cliente; Accenture declara casi 50.000 profesionales certificados en Google Cloud y exhibe como caso el NFL Sunday Ticket de YouTube, con un 11% más de satisfacción y un 37% menos de tiempo medio de gestión. Sin importe público, pero con una vara de medir nueva: mil ingenieros dedicados a una sola plataforma es el listón que tendrá que igualar cualquiera que quiera competir en ese terreno.

En seguridad, el patrón se repitió en otro tamaño: Wipro y CrowdStrike lanzaron una oferta conjunta de operaciones de ciberseguridad gestionada, sin importe revelado. La integradora no construye plataforma propia: se acopla a la del fabricante y vende el servicio. Y en sentido contrario se movió Capgemini, que siguió podando su perímetro: firmó la venta a ITC Federal de Capgemini Government Solutions, su filial para la administración federal estadounidense, que aportaba el 0,4% de los ingresos del grupo en 2025 y menos del 2% de los de Estados Unidos. Con el gasto público federal en tijera, la europea prefiere salir de ese mercado antes que defenderlo.

📋 Contratos y adjudicaciones: el comprador público sostiene la semana

El contrato más grande de la semana lo firmó una consultora danesa en el sistema público británico. NHS England adjudicó a Netcompany 215 millones de libras a cinco años para digitalizar siete programas nacionales de cribado de adultos, que gestionan unos 15 millones de invitaciones anuales, incluido un nuevo servicio de cribado de mama y un cribado cervical con kits de autotoma. No lo gana ni una anglosajona de las grandes ni una india: la franja media europea sigue encontrando hueco en la transformación pública.

En banca, Kyndryl renovó cinco años más con el tailandés Krungsri la transformación de su core bancario —más de 4.800 cajeros, 542 sucursales y 10,6 millones de tarjetas—, ampliando el encargo a automatización, mainframe como servicio e IA agéntica: es el movimiento con el que la compañía viene convirtiendo contratos heredados de infraestructura en trabajo de modernización. Y en España, Indra renovó por 32,7 millones de euros y cuatro años el mantenimiento de los centros de regulación de tráfico de la alta velocidad de ADIF, con el Control de Tráfico Centralizado y el sistema Da Vinci: unos ocho millones anuales recurrentes en el negocio civil que la compañía conserva mientras vira hacia defensa.

⚔️ Indra, dos caras la misma semana

El 9 de septiembre resumió la doble vida de Indra. Por el lado operativo, la compañía sumó otro contrato de defensa a su cartera: se adjudicó el suministro de 147 drones —49 sistemas Tarsis VTOL y Tarsis W— al Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire por 364 millones de euros, con entregas desde 2028 y la creación de unos 500 empleos directos. Por el lado del gobierno corporativo, ese mismo día, la familia Escribano empezó a explorar una salida a bolsa de EM&E tras el bloqueo de su venta a Indra —valorada en 1.500 millones de euros— y la salida del propio Escribano de la presidencia; EM&E facturó 488 millones en 2025 (+37%) y aspira a 1.300 millones en 2030. Indra gana contratos de defensa a un ritmo sostenido mientras uno de sus socios industriales históricos rompe la relación y busca financiación por su cuenta: dos velocidades de la misma industria, la que ejecuta y la que se reorganiza.

🏛️ Contratación pública: el castigo tiene límites bien marcados

El caso Fujitsu dejó esta semana su perímetro exacto. El Cabinet Office confirmó en sede parlamentaria que la moratoria voluntaria de la compañía sobre nuevo negocio público alcanza también a los contratos derivados de los acuerdos marco en los que sigue inscrita: hasta 14.900 millones de libras en Digital Outcomes and Specialists 7, 19.080 millones en Technology Services 4 y unos 2.300 millones en Transport Technology. Es decir: un proveedor permanece dentro de marcos por más de 36.000 millones de libras mientras se autoimpone no usarlos. Para los competidores, ese volumen es una oportunidad que existe solo mientras dure una decisión voluntaria, no una exclusión firme.

💼 Empleo y talento: la base de la pirámide aguanta

Contra el relato dominante de que la IA está vaciando la entrada a la profesión, Deloitte incorporó en Reino Unido 1.353 graduados, aprendices y estudiantes en prácticas repartidos en 21 oficinas, con el 44% de las contrataciones fuera de Londres y 182 aprendices de su programa de acceso sin titulación universitaria, un volumen que la propia firma describe como consistente con años anteriores. Plano, no en caída: quien esperaba ver el hachazo en la cantera de las grandes firmas tendrá que seguir esperando o revisar la tesis.

🇪🇸 España: la administración marca el paso, y también el listón

La semana española la escribieron los compradores públicos. La Comunidad de Madrid aprobó el 9 de septiembre el proyecto de su primera Ley de Administración Digital e Inteligencia Artificial y lo remitió a la Asamblea: la región ha identificado más de 200 proyectos potenciales de IA, tiene casi un centenar en marcha y de los 88 casos de uso ya desarrollados el 90% se aplica en sanidad. La norma exige transparencia algorítmica, supervisión humana y trazabilidad en las decisiones automatizadas. Eso no es solo política digital: es el pliego de condiciones que tendrá que acreditar cualquiera que le venda IA al mayor comprador tecnológico autonómico del país.

El dinero acompañó. Red.es movilizará 40 millones de euros para el desarrollo de modelos de IA, financiando hasta el 80% de cada proyecto con un máximo de 12 millones por convenio y exigiendo un mínimo de 30 casos de uso, la mitad de ellos generalizables a pymes. Y en adjudicaciones concretas, Madrid Digital adjudicó a Inetum España el suministro y los servicios de nube Microsoft Azure por 6.959.215,63 euros a doce meses, mientras Minsait cerraba, certificados por Sanidad antes de plazo, los proyectos del plan de atención digital personalizada del Sistema Nacional de Salud en nueve comunidades y 50 hospitales conectados a la red de enfermedades raras. Ese cierre marca el punto delicado: terminada la fase con fondos europeos, la continuidad pasa a depender del presupuesto ordinario de cada autonomía.

En el mercado laboral, septiembre arrancó con pulso, y con una lectura de fondo más dura que la semana suelta. Un análisis de afiliación a la Seguridad Social estima entre 250.000 y 300.000 afiliados menos de los esperados por la irrupción de la IA generativa, con la brecha más fuerte en programación y consultoría informática —unos 120.000 empleos menos, con el crecimiento anual cayendo del 10,3% al 4,9%— y en administración de oficina —112.000—. Es el reverso español de lo que Wipro contaba esta misma semana como redistribución sin despidos: aquí el dato agregado apunta a destrucción neta de empleo, no a reasignación. El informe de empleo de Tecnoempleo del 7 de septiembre registró 3.031 ofertas activas y 763.148 profesionales inscritos, con Java al frente de la demanda (1.336 ofertas), Python en 1.131 y una horquilla salarial que va de los 41.900-54.200 € en ciberseguridad a los 18.300-20.600 € de los perfiles de entrada — cifras capturadas en una página que se actualiza de forma continua. La otra cara la puso un ajuste: el centro de servicios tecnológicos de Vodafone en España abrió el 9 de septiembre el periodo de consultas de un expediente de hasta 180 despidos sobre unas 900 personas, el 20% de la plantilla, con el sindicato mayoritario calificándolo de innecesario frente a la carga de trabajo existente.

Y una corriente de fondo que va a alimentar facturación durante años: el encarecimiento de VMware tras el cambio de licenciamiento de Broadcom está empujando a miles de clientes a buscar alternativa. Hay pymes españolas que pasan de 3.000-5.000 euros anuales a 15.000-25.000, y otras que saltan de 10.000 a 50.000 en una sola renovación; en el mundo hay unas 200.000 empresas en esa situación, con migraciones que llevarán entre cinco y diez años. Es un proyecto no presupuestado que aterriza en la mesa de cada integrador español.

🔮 Lo que viene

Los resultados de Accenture del 1 de octubre, primeros tras el cierre de su ejercicio el 31 de agosto, serán el termómetro real del gasto en consultoría. El plazo de aceptación de la OPA de Persistent sobre Nagarro vence el 17 de septiembre. Habrá que ver si la congelación de las PERM de Cognizant se amplía a otras compañías del sector y qué responden las patronales del offshore indio, que aún no se han pronunciado sobre la entrada en vigor de las tasas de prórroga. La exploración de una salida a bolsa de EM&E por parte de la familia Escribano es todavía preliminar: su evolución dirá si la ruptura con Indra fue el principio de una reestructuración mayor del sector español de defensa. Y en España, la CNMC estrenó presidente el 10 de septiembre, con Juan José Ganuza al frente de la Sala de Competencia por un mandato de seis años sin reelección: su criterio condicionará las concentraciones del sector que lleguen en los próximos trimestres, empezando por las que siguen pendientes de cierre en el último trimestre del año.