La semana del 23 al 29 de agosto deja la primera gran retirada corporativa de la promesa agéntica —Meta canceló el plan de reestructurarse en torno a agentes de IA porque sus propios números no lo sostenían— justo cuando Nvidia volvía a batir récords con 96.000 millones de dólares trimestrales y el mercado castigaba a Marvell por poner fecha, 2029, al retorno de su mayor contrato. Entre el músculo de la infraestructura y la disciplina de las aplicaciones, el BCE publicó la primera cifra oficial de adopción laboral de IA en la eurozona y España descubrió que regular centros de datos tiene coste territorial.
🤖 Meta entierra Project OT: los agentes no dieron para tanto
Meta abandonó «Project OT», el plan para reestructurar la compañía en torno a agentes de IA que contemplaba recortes de hasta el 60% de la plantilla en algunos equipos y una segunda ola de despidos prevista para noviembre, ahora cancelada. Los números internos que recoge la prensa explican el repliegue: el código generado creció un 220% interanual, pero las mejoras reales de producto solo un 36%, y los incidentes técnicos y de seguridad subieron un 40%.
Es el caso más grande hasta la fecha de un patrón que atraviesa el año: la distancia entre lo que la IA produce y lo que el negocio aprovecha. La brecha entre un 220% más de código y un 36% más de producto es la métrica de la semana — y los incidentes al alza, su coste oculto. Que la empresa que más agresivamente había convertido los agentes en plan de compañía dé marcha atrás no cierra el debate, pero lo tarifica.
💰 Nvidia bate récords y Marvell descubre lo que cuesta 2029
Nvidia ingresó 96.000 millones de dólares en su segundo trimestre fiscal —más del doble que un año antes—, con el centro de datos aportando 89.000 millones (+18% trimestral), y guio el tercer trimestre a 108.000 millones; el inventario sube a 32.000 millones de cara al lanzamiento de la plataforma Vera Rubin. La demanda, según la compañía, sigue por delante de la oferta.
El contraste lo puso Marvell: ingresos récord de 2.739 millones (+37% interanual) y previsión anual elevada a unos 12.000 millones, pero la acción cayó un 7% cuando la dirección confirmó que el grueso del contrato de chips a medida con Google —hasta 120.000 millones de dólares acumulados hasta 2033— no llegará a la cuenta de resultados hasta el ejercicio fiscal 2029. El mercado ya no compra volumen futuro: descuenta plazos.
El capital, mientras, busca el cuello de botella físico: Andreessen Horowitz lanzó «Machine Age», un fondo de 1.100 millones de dólares —su primer vehículo dedicado a hardware— para chips, memoria, redes, centros de datos, robótica y refrigeración, con el argumento de que la cadena de suministro no puede crecer al ritmo de la demanda de cómputo.
🤝 La capa de empresa: Claudeforce y 90 identidades por empleado
Salesforce y Anthropic anunciaron «Claudeforce», que integra Claude en Salesforce, Agentforce y Slack; el ARR de Agentforce supera ya los 1.500 millones de dólares (+240% interanual) y el de productos de IA y datos ronda los 4.000 millones, sobre ingresos trimestrales de 11.300 millones (+11%). Y mientras el agente de aplicación busca su ROI, su seguridad ya lo encontró: CrowdStrike sumó un récord de 333 millones de ARR neto nuevo (+51% interanual, hasta un ARR total de 5.840 millones) y Okta subió cerca de un 30% en bolsa tras resultados; el CEO de CrowdStrike estima que la IA creará «unas 90» identidades sintéticas por empleado que habrá que gestionar y proteger.
La lectura conjunta con el caso Meta es la foto de la semana: el agente como producto vende —Salesforce lo factura, CrowdStrike lo asegura—, pero el agente como sustituto de plantilla acaba de perder a su mayor valedor.
🏛️ Washington: una jueza tumba la etiqueta del Pentágono y los aranceles apuntan a los servidores
La jueza federal Rita Lin falló el 28 de agosto que la designación de Anthropic como «riesgo de cadena de suministro» por parte del Pentágono —impuesta tras negarse la empresa a levantar sus cláusulas contra la vigilancia masiva y las armas autónomas— fue ilegal: represalia contraria a la Primera Enmienda, violación del debido proceso de la Quinta y de la Ley de Procedimiento Administrativo. Es la primera victoria judicial de un laboratorio de IA frente al aparato de defensa por el control de uso de sus modelos, y fija un precedente: las condiciones éticas de un proveedor no se castigan por decreto.
En paralelo, la administración Trump estudia extender los aranceles a semiconductores —el 25% vigente desde enero sobre ciertos chips de IA— a portátiles, servidores de centros de datos y consolas, y podría eliminar las exenciones que hasta ahora protegían a centros de datos, I+D y startups. Si la exención de los servidores cae, el capex de los hiperescaladores se encarece justo cuando más comprometido está.
🛡️ La carta de las 100: la ciberguerra con IA entra en la agenda política
Que los mismos laboratorios que venden la capacidad pidan al Estado que financie la defensa contra ella retrata el momento: la IA ofensiva ya no es una hipótesis de informe anual, es infraestructura crítica comprometida la misma semana en que se pide ayuda.
🇪🇺 Europa: Lidl construye, la patronal empuja y el BCE pone la primera cifra
Schwarz Digits —el brazo digital del grupo propietario de Lidl y Kaufland— invertirá 11.000 millones de euros en un megacentro de datos de IA en Lübbenau (Brandeburgo), con cerca de 100.000 GPU, energía renovable y calor residual para calefacción de 75.000 hogares; la primera fase creará 60 empleos. La cifra de empleo, puesta al lado de la de inversión, resume la economía de los centros de datos: capital intensivo, trabajo escaso.
La patronal, mientras, pide ritmo: DigitalEurope —que representa a 56.000 empresas— reclamó más colaboración público-privada para acelerar InvestAI, el plan de la Comisión que busca movilizar 200.000 millones de euros, 20.000 de ellos para gigafactorías.
Y el BCE aportó el dato que faltaba: según su encuesta de expectativas de consumidores (~20.000 encuestados mensuales en 11 países), el uso de IA en el trabajo se ha duplicado en dos años en la eurozona —del 26% en 2024 al 52% en 2026— y el usuario mediano ahorra 3 horas semanales, el 7,7% de su jornada, con la generación y depuración de código como la tarea con mayor ganancia (~8 horas). Es la primera estadística oficial de la eurozona que convierte la productividad por IA en cifra — y dice que existe, pero que es incremental.
🏗️ España: única candidatura estatal a gigafactoría y un real decreto que frena a Aragón
La otra cara de la infraestructura llegó por real decreto: el Gobierno sacó a consulta la norma que exigirá a los nuevos centros de datos de más de 1 MW que el 80% de su energía sea renovable hora a hora, con compensación 1:1 en los 18 meses previos a operar, seis meses de adaptación para proyectos en tramitación y la obligación de que operadores y datos queden bajo jurisdicción de la UE. Aragón —la principal región española de centros de datos, en competencia directa con Francia e Italia— prepara alegaciones antes del cierre de la consulta el 4 de septiembre; su directora general de Energía califica la exigencia renovable de «casi inviable».
🇪🇸 AESIA acelera: guías nuevas y presupuesto para desplegarse
La AESIA actualizó sus 16 guías de apoyo al Reglamento europeo de IA tras el Ómnibus Digital —15 pasan a versión 2.0—, aunque el calendario vinculante de alto riesgo sigue aplazado al 2 de diciembre de 2027 (Anexo III) y al 2 de agosto de 2028 (Anexo I). Y el dinero siguió a las guías: el Consejo de Ministros autorizó a la agencia a comprometer 2,025 millones de euros en convenios de investigación, 2 millones en cátedras de IA y 1,7 millones en el entorno de pruebas regulatorio, con compromisos de 3,15 y 2,74 millones para 2027 y 2028. El supervisor español se equipa mientras el reloj del AI Act corre a medio gas.
En el capítulo empresarial, la startup española Vidext —que convierte documentación en vídeo formativo con IA generativa— acumula más de 8 millones de euros de financiación con 3 millones de facturación anual, 65 empleados y más de 300 clientes, entre ellos Iberdrola y CAF.
🔮 Lo que viene
El 4 de septiembre cierra la consulta pública del real decreto de centros de datos: se verá si las alegaciones de Aragón suavizan el 80% renovable. El Pentágono debe decidir si recurre el fallo de la jueza Lin o retira la etiqueta a Anthropic — y el S-1 público de la compañía sigue pendiente con la OPV de octubre cada vez más cerca. En Washington queda abierta la decisión sobre las exenciones arancelarias a servidores y centros de datos. Y en Bruselas, las candidaturas a gigafactoría —77 ya— siguen sumando hasta el cierre del 12 de noviembre.